jueves, 28 de junio de 2007

"Frida" Cuento de Yolanda Reyes

Casi no pudimos estar solos Frida y yo. Siempre estaban mis primas por ahí, con sus risitas y sus secretos, molestando a 'los novios'. Sólo el último día, para la despedida, nos dejaron en paz. Tuvimos tiempo de comer raspados y de caminar a la orilla del mar, tomados de la mano y sin decir ni una palabra, para que la voz no nos temblara.

Un negrito pasó por la playa vendiendo anillos de carey y compramos uno para cada uno. Alcanzamos a hacer un trato: "no quitarnos los anillos hasta el día en que volvamos a encontrarnos".

El día de la despedida, el padre de Frida la llama y le dice que se puede quedar acá en Colombia… Frida acepta y ahora esta sentada al lado mío escribiendo lo que hizo en este maravilloso verano.
Levanto la cabeza del cuaderno y me encuentro con los ojos del profesor clavados en los míos.
A ver Santiago, léanos en voz alta lo que escribió tan concentrado.
Y yo empiezo a leer, con una voz automática, la misma composición de todos los años:

Conocía una niña muy especial, que me llegue a enamorar y que ahora esta sentada al lado mío escuchándome…